INADEH y CECOMRO llevan energía, formación y oportunidades a la Comarca Ngäbe-Buglé

Lo que durante años parecía imposible para muchas comunidades de la Comarca Ngäbe-Buglé comienza a convertirse en una realidad: jóvenes capacitados técnicamente, escuelas con acceso a energía y nuevas oportunidades de desarrollo para regiones históricamente olvidadas.

El Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (INADEH), en alianza con el Centro de Competitividad de la Región Occidental (CECOMRO), celebró la entrega de 21 certificados a participantes del Programa de Electricidad, Instalación y Mantenimiento de Sistemas Fotovoltaicos, una iniciativa respaldada por la Unión Europea y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

El programa inició con 26 estudiantes y culminó con 21 egresados, alcanzando una tasa de eficiencia académica de 84.6 %, luego de completar más de 1,000 horas de formación técnica y práctica de campo.

La directora general del INADEH, Yajaira Pitti, destacó que este proyecto representa una apuesta real por cerrar las brechas sociales y generar oportunidades sostenibles para la juventud de las áreas más apartadas del país.

“Hoy no solo estamos entregando certificados. Estamos formando talento humano que ya está transformando sus comunidades, llevando energía, conocimiento y esperanza a lugares donde durante años las oportunidades fueron limitadas”, expresó.

Pitti reiteró que esta iniciativa responde a la visión impulsada por el presidente de la República, José Raúl Mulino, orientada a modernizar la educación técnica, fortalecer la empleabilidad y conectar a más panameños con oportunidades reales de desarrollo.

“Queremos que la capacitación llegue donde más se necesita. La educación técnica no puede quedarse solamente en las ciudades; tiene que convertirse en una herramienta de movilidad social y crecimiento para todo Panamá”, añadió.

Los nuevos técnicos recibieron formación especializada en interpretación de planos eléctricos, seguridad industrial, instalaciones eléctricas residenciales, inglés técnico y sistemas fotovoltaicos avanzados.

El impacto del proyecto ya se refleja directamente en la región. Gracias al trabajo desarrollado por los participantes, nueve centros educativos en sectores como Jirondai y Kankintú cuentan actualmente con sistemas de energía solar, beneficiando directamente a más de 4,100 estudiantes.

Esto se traduce en escuelas con mejores condiciones para el aprendizaje, acceso a energía en comunidades rurales y nuevas oportunidades de crecimiento para cientos de familias de la comarca.

Además, el programa contempla futuras intervenciones en centros de salud y puestos sanitarios de difícil acceso, con una cobertura territorial estimada de aproximadamente 50 mil habitantes.

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